La Primavera no nace, brota...
La Primavera no nace, brota.
Esa flor estuvo siempre ahí...
La Vida se abrirá camino,
y hará justicia con su belleza.
Serán tiernos sus primeros brotes.
Quizás un poco torpes, apurados.
Mas no nimios, sino valientes;
a pesar del tiempo que les aguarda allí afuera.
Porque los colores perderán su brillo,
los pétalos se marchitarán,
las hojas secas caerán inermes.
Y aún así, la Primavera dará todo de sí...
Porque ha venido a Ser,
no a Permanecer...
Así como la primavera ha llegado para Ser, también nuestra Esencia...
Pero es tan sutil, pura, nonata, que necesita envolverse, para poder moverse y andar por allí, por ese lugar que llamamos mundo...
Les propongo que nos acerquemos juntos a una de las maneras en la que puede entenderse la existencia humana, los llamados Koshas.
Kosha significa envoltura. Se describen cinco koshas, que se disponen superpuestos conteniendo y protegiendo al Jivatma (Jiva: Cuerpo y Atma:Alma, el alma en el cuerpo). Al jivatma se le nombra también como "la chispa divina", un pedacito de Dios, nada más y nada menos.
Desde lo más burdo (externo en el dibujo), a lo más sutil, dichos Koshas son:
:. Annamaya Kosha. Corresponde a nuestro cuerpo físico. Anna es comida y Maya ilusión. Este cuerpo físico necesita del alimento para su nutrición, de ahí su nombre. Se abre al mundo y lo experimenta a través de los sentidos. Desde el Yoga nos conectamos a través de las Asanas (Posturas).
:. Pranamaya Kosha. Prana es nuestra energía vital, aliento de vida; es quien le da vida al cuerpo físico. Para mantenerlo sano serán de vital importancia las prácticas de respiración, (y respiraciones más específicas como los Pranayamas), como así también, el estudio de los Chakras (centros de energía que se ubican en el eje de la columna vertebral).
:. Manomaya Kosha. Nuestra mente de cada día, interpretada desde el pensar y nuestra memoria. Nuestra conexión más superficial con el exterior, y nuestra mente más instintiva. Desde el Yoga se puede aliviar esta envoltura a través de la relajación consciente.
:. Vigyanamaya Kosha. Envoltura del conocimiento a través del intelecto, y de nuestra intuición. Aquí se haya también nuestro sentido de individualidad, nuestra personalidad. La ética sostendrá la integridad de esta envoltura.
:. Anandamaya Kosha. Ananda significa felicidad, bendición. Se encuentran aquí nuestras emociones. Es la envoltura más sutil que cubre al alma. Llegaremos a ella a través de la Meditación, habiendo trascendido a la mente.
Entonces se hace más clara esta concepción holística de la persona. Podemos apreciar y entender mejor el transitar de esta vida nuestra, que para el Hinduismo se corresponde con una vida. Una de nuestras tantas encarnaciones como "humanitos", diría Eduardo Galeano.
Nuestro cuerpo como un templo, el aire vital, la mente y su capacidad de aprendizaje, nuestro sentir tan cerquita de ese Ser, que ha venido a vivir la experiencia humana; todo constituye este existir, este aquí y ahora.
Ese Ser es lo que realmente somos.. El resto a nuestro alrededor es Maya, una bella ilusión que representa todo lo que no somos, pero que necesitamos para ser...
El Alma es esa Esencia.. Ese Ser en el ser.
Cuando llegue la hora de nuestra muerte, sólo morirá lo que llamamos cuerpo físico.
Las demás envolturas nos acompañarán en nuestras muchas vidas, siempre en evolución. Hasta que lleguemos al máximo aprendizaje.. y ahí se desprenderán y caerán como velos, para que sólo el Alma quede..
Al fin y al cabo "uno viene al mundo a perderlo todo", dice Isabel Allende.
Y al perderlo todo, seremos lo que somos, solo almas, solo Uno, uno con Dios.
Esa es la meta última del Yoga, ya que Yoga viene de Yuj que significa Unión, Unión con la Vida, Unión con Dios, o con lo que cada uno crea.
Pequeña Práctica: Como la flor de loto...
La flor del loto es un gran símbolo de pureza. Representa el trascender desde el barro: el mundo mundano, desde la oscuridad, desde el apego; hacia el mundo espiritual, la luz y el desapego, representados por la flor.
"Sin barro no hay loto" dice Thich Nath Hanh
Todos tenemos esa misma capacidad que tiene el loto para florecer.
Así que les invito a conectarse con esa cualidad, desde la experiencia vivida.
Busca un lugar tranquilo, y pon tu cuerpo en una postura cómoda; puedes sentarte o acostarte... Si te sirve cierra los ojos..
Y piensa, y siente.. Guarda tu mente en tu corazón.
Pregúntate cuál fué tu mayor pena que pudiste superar. Trata de trasladarte a ese momento, mira con detalles, las personas que te acompañaron, tus pensamientos, tus emociones. Mira sin juzgar, más bien estúdiate y encuéntrate con ese loto tuyo.
Cómo saliste de ese barro, qué te impulsó hacia arriba, qué palabras te acompañaron, quizás alguna música, o alguna imagen que te haya ayudado. Y más cerca aún.. qué hay allí.. qué pétalos puedes apreciar..
Ahora agradece ese barro, por más doloroso que haya sido, agradece la oportunidad de aprender a florecer, y saberte más fuerte, en esa flor.
Esa gratitud, nacida del barro, es una de las capacidades más difíciles, pero a la vez más importantes que hemos sabido cultivar.
Cada vez nos acercamos más a esa Esencia que puja por florecer...
Seamos fieles a esa Esencia...
Porque hemos venido a Ser, no a Permanecer...
ॐ शान्तिः शान्तिः शान्तिः
Om Shanti Shanti Shanti!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario